viernes, 11 de julio de 2014

LA VERDAD CONTRA EL MURO /TUS MANOS Y MIS MANOS NUNCA HAN SUMADO DIEZ


LAS MASCARAS
Estaban huyendo los anónimos
entre preguntas y respuestas.
Entre mascaras y paredes blancas,
botellas no recicladas,
música de  jazz, reggaeton,
tiendas de discos y música de piano.
Ellos, los anónimos, eran noticia,
lectura  en  periódicos escondidos,
cuerpos olvidados,
miserias de mi país refundidas
en el arco iris
de  hogares obligados
a quedar refugiados en las fronteras.
HABLAN los rostros y las mascaras
entre desplazados y olvidados,
llanto y desarraigo
atrapado en la danza de la amapola.
Clamor que hiede a victima de un conflicto
que mancha la tierra y la alimenta.
El café en la mesa, la niña llorando porque
tiene sueño, el abrazo del padre,
el beso del esposo, la llave refundida,
todo queda atrás, perdido
entre la muerte y la vida
y la resurrección que reclama
privilegios de prestamistas que se sientan a negociar
las miserias de su pueblo.
Entonces parece que solo queda
la balada de cantina e infinidad de  labios con candado.
Quedaron las madres y las viudas.
Se vio marchar ojos marcados
por la soledad, la angustia, el dolor.
Y entonces encontré
calles y bodegones pintados entre silenciosos
pies descalzos y barrigones de algodón
jugando en los parque y las calles de mi
ciudad enlutada.
Se hablaba de tregua entre
laberintos de costumbres y voces acalladas,
cruzando las esquinas y las autorizaciones,
escuhandose primero en la
radio, tv, tuiter y facebock,
dialogo de sombras con señales
y sin interprete.
Que bueno, que importante.
Buscamos la paz en limusinas.
Aparecieron los rostros, anónimos,
los olvidados y sus historias
se volvieron
moda y revista de farándula
en medio de la tecnología,
hombres y mujeres,
niños y niñas de barro y viento
son boletines, decretos y puntos muertos.
Se continuara este devenir de repatriados,
testigos y  victimas del conflicto,
en esta mascarada se continuara
la gran labor de matar, perdonar, condenar
ensalzar, y seguir el ritmo de la
vida, y los lamentos.
Días después.... SE PUEDE LEER
Hay momentos en que
se enlutan las calles y las iglesias,
y hasta lo llegan a llamar
el epicentro, se encuentran hombre de corazón
fraccionado, amordazados y
perdido entre apagones y días de
luces de neón, no se vende...Se
compra al mejor postor.. EL TIEMPO....
LAS MASCARAS

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