viernes, 8 de agosto de 2014

PALABRAS Y HECHOS

PIDO EXCUSA
POR LAS COSAS
QUE PASAN
EN MI PAÍS,
Por endosar las culpas y los miedos,
por la ceguera del poder,
por las lágrimas de los inocentes,
por no entender
la filosofía libertaria de mi
bandera tricolor,
de nuestro escudo,
por olvidarnos del
majestuoso cóndor de los andes
y la belleza extraordinaria
de la orquídea,
por desconocer
la palma nacional del Quindio
y el Himno Nacional,
por participar y olvidar
la queja caribeña, el dolor y los
lamentos sin esperanzas
de nuestro pueblo
de casas de carton.
Pido excusas
por desconocer
quienes son
los verdaderamente
importantes en este país de la vida,
quienes son
los verdaderamente amenazados,
quienes son
los verderamente inocentes
y los verdaderos culpables.
Pido excusar por no saber:
Que es
el poder en este país de convivencia,
que es
la justicia en este país de libertad y paz,
pido excusas por
quienes son y que son
los jueces y fiscales de este país
democrático y justo,
pido excusar por olvidar
¿Cuantos amenazados?
no por facebook,
sino a la entrada de su casa,
oficina, campo,
a la sombra de un eucalipto,
a las puertas de las amas de casa
de azadon y pechos
que amamantan,
colombianos honestos, respetuosos,
trabajadores.
Pido excusas por permitir,
la impunidad
disfrazada,
¿Cuantas denuncias
archivadas?
¿Cuantas investigaciones precluidas?
cuantos campesinos,
obreros, estudiantes
venderos de flores,
todos amenazados,
desplazados,discriminados,
sin norma equivalente.
y finalmente
PIDO EXCUSAS,
por desconocer
¿Cuales son los que no se pueden
perseguir?
¿a quienes
hay que perseguir?... en esta
tierra con aroma a cafe,
libres e iguales ante la ley,
para que pase lo de
NICOLAS CASTRO.
Pido excusas,
por
este Estado social
de Derecho
del ABC legislativo,
por no saber que hacer
con las arenas movedizas
de la inocencia,
de la culpa,
la equidad y la censura.
PIDO EXCUSAS POR QUE NO BASTA
con buscar un culpable
o un inocente
y promulgar constituciones,
para impulsar espejismos
en una comunidad abandonada
que clama y llora por sus muertos,
fantasmas dolientes
que llenan las hojas envejecidas
en cada despacho
judicial.
Si, pido excusas
por la demencia en el silencio
de nuestro pais

                               VENDETTA
VENDETTA
Se envejeció
mi rostro urbano
atrapado en el miedo,
el odio, el asco
las promesas cotidianas,
y las fichas tecnicas
de las campañas politicas;
hubo tiempos solares
en que me torne rostro rural,
mendigo y delincuente.
Allí donde se empedraron
los caminos, y se abrieron calles
y avenidas,
aprendí a sobre-vivir.
Pasaron los años
y mire, y vi pasar
con mi voto,
la lucha contra el cambio,
los
Gobiernos fantasmas,
dictaduras añegas,
modelos económicos,
empresarios y sus ganancias,
trabajadores y sus canastas familiares,
e visto arrastrarse mis derechos
y los amores del poder
en el juego de las cartas,
la tácticas, los pactos y las decisiones.
Cada año vuelven a sus nidos habituales,
guerras y enfrentamientos
en los juegos prohibidos,
donde se gesta y da a luz
la linea de la pobreza relativa,
la moderada,
la de los espacios habitacionales
la de servicios,
la seguridad social,
la de los ingresos,
entonces brota de la nada,
la television y las voces dulces
permisivas que dejan
entran :
los abrazos , los besos y las excusas,
voces con nombre propio
que atrapan inocentes
y nos dejan muertos, y heridos
para la vida,
pintados de
arco iris,
las mentiras renacen,
donde lo prohibido
se convierte en permitido,
y la canasta familiar
tiene entonces
el precio cobrado y pagado
del convenio
y del carro ultimo modelo
del acuerdo.
VENDETTA
Y
yo continuo,
votando y viendo pasar,
los niños en sus cuartos
de dos por dos,
los borrachos y las prostitutas
disgustadas,
los llamados alzados en armas,
y mi país congelando
espermatozoides
porque promociona la tecnología...
y pasaron los años y
ME OLVIDE DE EXTRAÑARLA.
ENTRE POSTALES
En los rincones de mi ciudad,
la
pobreza y la indigencia esta
revestida de postales,
sonrisas y niños
repartiendo periódicos del día.
En los rincones y pasillos de mi ciudad,
hay
colores desteñidos,
áreas urbanas,
campos de trabajo ocupados por
cuerpos asalariados
por el frió y el cansancio del
sol de canícula.
En los rincones de colores
en mi ciudad,
se dibujan niños mendigando
sobrados de las mesas,
en  calles y abrazos
asfaltados con  sombras acallados por el miedo.
En los rincones prohibidos
de mi ciudad, los
pobres son protagonistas
extranjeros
sin  permisos para entrar,
en la geografía urbana de sus cuerpos;
en los mapas de mi ciudad,
son Ellos, los niños y niñas:
parques te atracción,
tema de inversión,
emigrantes de  poderes
y edificios viejos.
Además....son investigaciones
de botiquín de  feria,
pueblos cotidianos, revendiendo
sueños desplazados,
en ciudades rurales
sucumbiendo en
asentamientos de abandono
en ésta mi ciudad de arlequín.
Si...En esta
ecología urbana de mi ciudad,
y en tu ciudad de avenidas y tranvías,
hay  indigencia prolongada,
hay zapatos rotos cargando  rostros
que no han nacido,
y por descuido, nos quedan lágrimas
de lecturas de barriada
reconstruyendo rompecabezas
y paginas super-pobladas
en la miseria.
En el mapa de mi ciudad
los banco son el monopolio de los sueños,
vendiendo y permutado,
decretos, ordenanzas y fiestas.
Entre postales y fotógrafos,
la gente de mi pueblo
va muriendo, y
los rincones de mi ciudad,
siguen siendo habitadas por
hogares sin casas,
donde se oyen voces y habitaciones
de propietarios de domingos
y bolsillos de transeúntes
perdidos en
cementerios de recuerdo.
Hay en mi ciudad de postales
y servicios de urgencia,
asentamientos, remodelaciones,
campesinos y tierras
marginales vacías de abrazos,
donde todos somos responsables
por esos silencios de perro caliente
y hamburguesa.
En los  rincones de mi ciudad
hay
violencia torturada,
contra revoluciones,
inocentes atrapados,
tierras traicionadas,
cima de miedos, migraciones
y jueces que ajustician los
deberes de un pueblo sin derechos.
Y para terminar
debo recordarles que hay
en algunos recovecos de mi ciudad
y de su ciudad,
rincones que se han convertido en
barrios sin salvoconducto,
ni soluciones,  con revueltas,
conflictos y carros blindados
ajusticiando las voces de los habitantes
de la calle y en la calle.
ENTRE POSTALES