OÍDOS SORDOS
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Nadie se desviste del blanco
y
del negro,
y del rojo.
Los labios se llenan
de manos cansadas
de botellas sumergidas
en envejecidas manos,
ataúdes,
y relojes señalando
un tiempo mudo
y postergado.
Se esta guardado
y resguardado
el dolor,
el sentimiento
y las palabras que se
han constuido mudas
en los puentes y las avenidas;
todos caminamos
separados de
aquellos;
los de las casas
de sueños, e hijos
del basurero.
Si… son culpables
por desandar el paso
del gobernante y su gabinete,
inocentes perseguidos
por pies y manos abusadoras
pertenecientes a los hombres buenos,
acomodados en sus
colchones de plumas de
avestruz y collares de
diamantes.
No es el hambre, ni la risa de los
No es el hambre, ni la risa de los
niños,
es mi compromiso con la.
VECINDAD
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